En unos tiempos remotos, donde no existían las "motos", un caballero andante entró en una iglesia protestante. El "cura" dijo: oremos, él entendió: caguemos. Se bajo los pantalones hasta las rodillas y se cagó en toda la silla... La moraleja de todo esto es que lo curas son unos capullos y que les den por culo. Pues eso
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En unos tiempos remotos, donde no existían las "motos", un caballero andante entró en una iglesia protestante. El "cura" dijo: oremos, él entendió: caguemos. Se bajo los pantalones hasta las rodillas y se cagó en toda la silla...
La moraleja de todo esto es que lo curas son unos capullos y que les den por culo.
Pues eso
Amén.
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