domingo, 9 de enero de 2011

El nuevo Agus

2 comentarios:

Anónimo dijo...

En unos tiempos remotos, donde no existían las "motos", un caballero andante entró en una iglesia protestante. El "cura" dijo: oremos, él entendió: caguemos. Se bajo los pantalones hasta las rodillas y se cagó en toda la silla...
La moraleja de todo esto es que lo curas son unos capullos y que les den por culo.
Pues eso

Anónimo dijo...

Amén.